Una mujer profundamente infeliz en su matrimonio. Le pregunté: si pudiera cumplir un solo deseo ahora mismo, ¿cuál sería? «Desearía que mi marido llamara para decir que ha conocido a otra persona y que me deja, para no tener que llevar yo la separación». Una honestidad descarnada sobre el agotamiento.
Durante 90 minutos exploramos cuatro áreas: Responsabilidad (asumir su papel, no para culparse sino para empoderarse), Comunicación (conversaciones cruciales, expresar necesidades), Límites y Expectativas (dónde había sacrificado demasiado) y Acción (pasos pequeños y constantes alineados con su claridad).
Hoy: su matrimonio no es perfecto, pero siguen juntos y ambos trabajan en ello y, lo más importante, ella florece, y se describe como fuerte, feliz y hermosa. Lo que empezó como el deseo de escapar se convirtió en un viaje de autodescubrimiento y empoderamiento.
Una advertencia que me gusta añadir: normalmente solo funciona si ambos hacen el trabajo.